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Las tierras del
municipio de este pueblo se extienden entre la
comarca de Ronda y la Sierra gaditana de Grazalema,
más concretamente por el valle del río Guadiaro y la
Sierra del Líbar en la parte occidental de la
provincia de Málaga. La mayor parte de su territorio
se halla en el impresionante entorno del parque
natural de la Sierra de Grazalema.
El pueblo de
Montejaque se enmarca a los pies de los roquedales
del Hacho, de 1075 metros de altitud, entre las
Sierras de Montalate y Juan Diego albergando parajes
de admirada belleza. Dejando atrás a Montejaque y
subiendo hacia la sierra encontramos, a unos 1000
metros de altitud, unos grandes llanos cubiertos de
prados en donde pastan el ganado vacuno de la zona.
Por el centro del llano pasa un antiguo camino
realengo lleno de historias y leyendas de
diligencias y bandoleros.
Tras atravesar el
alcornocal de Bogas Bajas, Montejaque alberga un
embalse que lleva su mismo nombre, es el lugar donde
se encuentra la Cueva del Hundidero por la que
desaparece el cauce del río Gaduares para volver a
surgir tras cuatro kilómetros. Aquí se puede admirar
un maravilloso espectáculo de luces y colores que
hace del Cerro Tavizna y alrededores un especial
paisaje.
El origen de
Montejaque es claramente árabe, su nombre significa
montaña perdida. Hubo durante esta época una
alcazaba medieval que daba una visión de gran parte
de la Serranía. Durante la ocupación árabe
Montejaque gozó de una notable importancia. Esta
construcción desapareció completamente, quedando
sólo su nombre en la Finca El Castillo. Otro de los
lugares históricos de este municipio es el lugar
conocido como "El Puente", donde aún podemos ver los
restos de un puente romano sobre el río Campobuche.
Tras la reconquista a
manos de los Reyes Católicos el pueblo fue entregado
al Conde de Benavente al cual nombraron Señor de
Montejaque y Benaoján dejando de pertenecer a los
arrabales de Ronda.
Más tarde durante el
levantamiento del pueblo morisco de la zona en el
siglo XVI, se produjeron varios atentados contra el
alcalde morisco Mohamad Idriz, por simpatizar con
las tropas cristianas. Por su valor y tesón se le
concedieron tierras y una pensión de por vida.
Montejaque también
guarda historias para contar durante la Guerra de la
Independencia contra los franceses, como fue el
enfrentamiento que sostuvo el guerrillero José
Aguilar contra las tropas napoleónicas en el puente
del río Gaduares el 20 de octubre de 1810; en esta
contienda participaron hombres de Montejaque,
Benaoján, Atajate, Cortes de la Frontera y Jimera
del Líbar, sólo eran 250 personas en contra de casi
700 soldados franceses, a pesar de la inferioridad
numérica salieron victoriosos. |