Este pueblo de la
comarca de Ronda se sitúa en plena serranía frente a
la Sierra de Líbar, en el lado izquierdo del río
Guadiaro. El paisaje de este municipio es muy
accidentado compuesto por cerros poblados de
encinas, alcornoques y matorral que se extienden por
los roquedales blancos de la sierra. La mayor parte
de sus tierras ocupan las dos vertientes del río
Guadiaro, el resto se extiende entre el cauce del
río y el pueblo, aquí el paisaje se torna más suave
con los cultivos de olivo, cereal y huertas de
regadío.
Jimera del Líbar se
divide en dos núcleos rurales bien definidos: la
parte más alta que se distingue por sus olivos y
encinares y la Barriada de la Estación o la parte
más baja próxima al río. Constituye uno de los
paisajes naturales más bellos de la zona enmarcado
entre el valle del Guadiaro y el Parque Natural de
Grazalema.
El origen del pueblo
no cuenta con muchos datos históricos pero sí
sabemos por los datos recogidos en los alrededores
de la Cueva de la Pileta de un posible asentamiento
durante el Neolítico y por los hallazgos encontrados
en la finca del Tesoro y en otro pequeño núcleo en
la Estación del Ferrocarril, que el pueblo ya estuvo
poblado en la época de los fenicios, en estos
lugares se encontraron piezas de cerámicas y joyas
pertenecientes a esta cultura.
Más tarde, también
los romanos se asentaron en estas tierras, prueba de
ello son los restos de la calzada que unía Gibraltar
con la antigua ciudad de Acinipo.
Pero la fisonomía del
pueblo es propia de los pueblos árabes, calles
estrechas y casas bajas. El nombre de Jimera procede
del término árabe Inz Almaraz o Ximera que significa
Castillo de Mujer, es de presuponer que existiría un
castillo durante la ocupación árabe aunque no hay
restos ni indicios de ello, si perdura el cementerio
árabe escondido bajo los cimientos de la actual
iglesia presumiblemente levantada sobre una antigua
mezquita cuyo minarete son ahora las torres que se
ven. El nombre del pueblo aparece en una piedra de
la fuente del pueblo que data del año 1789.
En 1485 tras la
reconquista cristiana el pueblo pasa a llamarse
"Lugar de Ximera del Líbar". Perteneció al
marquesado de Carlos III en 1684.
Qué ver.
Dentro del núcleo
urbano, de origen árabe con sus calles estrechas y
con trazado laberíntico, en las que se disponen sus
casas blancas de base cuadrada y de no más de dos
plantas, adornadas con sus balcones y fachadas de
ladrillos y sus patios interiores de herencia
mudéjar, destacar el edificio del Ayuntamiento. Este
edificio presenta un pórtico con arcos de medio
punto, coronado por un penacho que ocupa el reloj.
En la otra parte, en la barriada de la estación se
halla la ermita de la Virgen de la Salud, patrona de
Jimera.
Jimera del Líbar
atrae fundamentalmente por el entorno natural en el
que se encuentra. Sus diversos rincones podemos
recorrerlos mediante las rutas senderistas tantas
veces caminadas por ganaderos y campesinos.
Encontraremos a nuestro paso tramos de empedrados de
antiguas calzadas, restos de posadas, molinos de
trigo o de aceite, admirando el colorido del
paisaje. Gran parte de estos caminos trascurren por
una Cañada Real paralela al río Guadiaro casi en el
lugar que ocupa la antigua calzada romana que unía
Acinipo con Gibraltar. Las rutas creadas son de
tramos circulares así que podemos comenzar de
cualquier punto de inicio, por ejemplo:
Ruta 1: Jimera de
Líbar, bajada por la Cañada del Olivar hasta la
Venta del Rey, continuamos por la Cañada Real hasta
la dehesa, subimos hasta cruzar el Arroyo Atajate,
caminamos a través de la vereda hasta el pueblo.
Ruta 2: Salimos de
la Barriada de la Estación y caminamos junto al río
por la Cañada Real hacia la Ermita. Subimos por la
vereda de la Huerta Nueva, pasando por la Cabreriza
hasta Jimera de Líbar. Volvemos a bajar, esta vez
por la Cañada del Olivar hasta la Venta el Rey y
regresamos por la Cañada Real hasta la Barriada de
la Estación de nuevo.
Artesania
En Jimera del Líbar
se mantiene la tradición artesanal en el trabajo del
mimbre, las varetas de olivo, caña y madera, asó
como la elaboración tradicional de licores y
postres.
Gastronomía
Los paltos que
componen la cocina de Jimera son de acusado sabor
tradicional característico de la comarca de Ronda.
Entre ellos destacar los potajes y platos fuertes.
Los cocidos, las migas o las sopas de vinagre y no
debemos dejar de degustar las tortillas de
tagarrinas o espárragos trigueros realmente
exquisitas.
Dentro de la
repostería elaborada artesanalmente con productos
naturales de la tierra, Jimera del Líbar destaca por
sus hojuelas bañadas en miel de romero, los roscos
de vino, roscones, huevos nevaos, suspiros y
magdalenas. Además Jimera elabora artesanalmente
licores como zarzaparrilla y mistela.
Fiestas.
Las Fiestas y Ferias
de Jimera del Líbar se celebran en el mes de agosto
en honor a su patrona La Virgen de la Salud. De gran
tradición entre los vecinos es el traslado de la
Virgen desde la Capilla de la Barriada de la
Estación hasta el pueblo en el que participan
acompañándola todos los asistentes. Durante estas
fiestas también se celebran bailes, concursos y
otras actividades para divertimentos de todos.
El día uno de
noviembre, como en el resto de los pueblos de la
serranía, es típico el tostón de las castañas en la
plaza del pueblo.
A finales de febrero
se celebra el Carnaval donde "las Brujas" se pasean
a medianoche por las calles de Jimera.
Y ya en primavera
están las romerías de la Virgen de la Salud, la de
la Barriada de Estación y la de las Cruces, subiendo
a la Cruz Ventura.