Encontramos Benadalid
en pleno Valle del Genal ,abarcando en su territorio
el Valle del Guadiaro y la zona montañosa que separa
ambas cuencas. Una cadena montañosa rodea el núcleo
urbano de este pueblo en el que destacan el Tajo de
los Aviones, el Tajo de la Cruz y Monte del Cuco,
algunos de ellos superan los 1.000 metros de altura.
Este pequeño pueblo de 274 benalizos, gentilicio de
sus habitantes, se ubica en la ladera este del
peñón Benadalid a unos 688 metros de altitud. El
pueblo está construido adaptándose perfectamente al
relieve del terreno, determinando la forma alargada
que adquiere el pueblo de norte-sur. En Benadalid
se determinan dos zonas claras en su parte norte,
una de herencia árabe y otra en torno a la plaza
principal del pueblo donde se sitúa el conjunto
administrativo y religioso del municipio.
La vegetación de esta
zona está constituida por olivares, almendros,
campos de cereal y viñedos.
Para saber los
inicios de este pueblo, podemos recurrir a los
escritos provinentes de la época romana que nos
hablan de un asentamiento céltico en esta zona. Tras
la derrota de La II Guerra Púnica sería lo que
encontraron los romanos a su llegada. La
romanización fue rápida y profunda, por los
beneficios económicos que suponía pertenecer al
Imperio. Por el siglo VIII los árabes se adueñan de
este municipio a pesar de la resistencia defensiva
romana con su Castillo y Atalaya.Su fundación
corresponde a la tribu bereber Banu Jalid, de la que
se derivó el Ben-Addalid - hijos de Jalid que daría
origen al nombre actual del pueblo.Benadalid se
convirtió en la capital de la comarca llamada Ta
Kurnna, controlado entre otras zonas por el caudillo
Omar Ben Hafsun, al mando de la sublevación de los
muladíes en la Serranía y parte del califato de
Córdoba. Una vez derrotado, el pueblo pasó a
pertenecer al reino de Granada, y sirvió de frontera
entre los reinos de Granada y Sevilla, desde 1286
hasta que fue conquistada por el Marqués de Cádiz en
1485, incorporándose al Reino de Castilla.
Los Reyes Católicos
entregaron en señorío al Conde de Feria los términos
de Benadalid y de Benalauría en 1494.Durante un
tiempo moros y cristianos convivieron en Benadalid
de manera pacífica, hasta que se determinó la
expulsión de los moriscos de todo el territorio
andaluz. Los cristianos viejos que quedaron en la
zona eran escasos, por lo que el pueblo quedó
prácticamente vacío. Lo que dio lugar como en otras
localidades de Ronda a pasar a ser refugio de
bandoleros y contrabandistas y por consiguiente a
sufrir los efectos de la guerra de la Independencia
con los franceses.
Qué ver.
Las casas de este
pueblo llenas de belleza, con sus fachadas enlucidas
en barro y cal, con pequeñas ventanas y puertas
enmarcadas en dinteles de madera de castaño con un
pequeño postigo para dejar pasar la luz. Entre las
fachadas de estas casas encontramos algunas de los
siglos XVII y XVIII de tendencia renacentista e
incluso barroco dentro de este marco nos
encontramos:
Iglesia de San Isidro
Su principal edificio
es esta Iglesia construida en 1505, ubicada en la
Plaza Bení Al Jalí. El templo que vemos es el
resultado de la reconstrucción al que fue sometido
en el siglo XVIII de tendencia barroca con las dos
portadas de acceso, conserva una puerta mudéjar
cegada y el arco toral de la cabecera. El reloj de
la torre y la verja de la plazuela anterior a la
entrada principal, fueron donados por el
Ayuntamiento de Benadalid hacia el año 1.954.
Otro lugar destacado
es el Castillo de Benadalid, situado al norte del
pueblo y cementerio actualmente. De planta
regular, en forma trapezoidal, sus muros son de
mampostería trabada con mortero de cal. Construido
con tres torres cilíndricas, de las que quedan sólo
dos. Tiene una torre más al sur con función
habitacional. En el centro del recinto se sitúa un
aljibe subterráneo. No se sabe bien de que fecha
data este castillo, estudiosos aseguran que se
remonta a la época romana, y otros lo catalogan en
los siglos XIII ó XIV. Lo que sí se puede asegurar
es que, perteneció a los Duques de Feria-Alcalá tras
la reconquista cristiana, más tarde en el siglo XVII
pasó a manos de la casa de Medinaceli y fue
residencia del alcaide de las villas de Benadalid y
Benalauría.
Gastronomía.
Benadalid tiene un
plato único y típico de esta zona la sopa de hinojos
con verduras en una variante especial. También es
famoso el llamado "mal cocinajos" y el guiso moruno,
cuyo ingrediente principal son las sardinas. Podemos
entrar en calor con su gazpacho caliente y la sopa
de vinagre, el arroz con castañas, las gachas
cachorreñas y en verano lo más típico es la ensalada
de bacalao.
Fiestas.
Las fiestas de
Benadalid comienzan el 26 de agosto en honor a San
Isidoro, patrón local y en el mes de octubre se
celebra la onomástica de la patrona del pueblo, la
Virgen del Rosario. A finales de agosto dan lugar
las fiestas grandes de Benadalid en las que se
realizan actividades como el Día del Niño,
exposiciones de trabajos pictóricos a cargo de los
más pequeños y la Velada Flamenca después de la misa
y procesión en honor a San Isidoro y el más
destacado, la representación teatral en verso de
Moros y Cristianos en el marco incomparable del
Castillo. Tradición que se remonta al siglo XVII.