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La familia nunca olvida
Ha recorrido todas sus obras y su antepasado se ha
convertido en una obsesión para él. Rafael es el tataranieto
de José Martín de Aldehuela, el arquitecto del Acueducto de
San Telmo, que murió arruinado hace 200 años. Su
descendiente lucha para que se reconozca su nombre
Cuenta la leyenda que José Martín de Aldehuela murió al
arrojarse desde el Puente Nuevo al Tajo de Ronda para evitar
así construir otro puente tan bello como aquel. Pero la
realidad es bien distinta y también menos romántica, ya que
este arquitecto, que nació en Teruel el cinco de noviembre
de 1729, murió en Málaga, en la calle Hornos, el 7 de
septiembre de 1802. Entonces estaba ya arruinado y había
visto morir a 10 de sus 11 hijos.
Ahora, 200 años después de su muerte su tataranieto Rafael
Aldehuela, se afana en devolverle a su antepasado el
reconocimiento que se merece. Las deudas económicas que la
iglesia y distintos organismos contrajeron con él están
olvidadas, pero queda pendiente una mucho más importante, la
del recuerdo, la de la historia.
Los restos de José Martín de Aldehuela, el hombre que llevó
el agua a Málaga, que construyó el famoso Puente Nuevo de
Ronda y que colaboró en la Colegiata de Antequera,
descansan, según su descendiente, en la plaza malagueña de
San Pedro Alcántara, punto de celebración de botellones.
Allí, sin una placa, sin ningún tipo de reconocimiento,
permanecen olvidados. Su familia quiere ahora desenterrarlos
y llevarlos a un lugar «digno» que ensalce su figura. Pero
no sólo eso, Rafael Aldehuela está dispuesto a luchar el
tiempo que sea necesario para que la figura de su
tatarabuelo no quede oculta otros 200 años más.
Su paso por la provincia
Con este objetivo, casi obsesión, ha recorrido todas las
obras de Aldehuela, desde Teruel a Cuenca y de allí a
Málaga. Lleva años recopilando información, documentos,
datos, todo aquello que pueda servir para ensalzar la figura
de quien construyó «la obra civil más importante del mundo
del siglo XVIII, el acueducto de San Telmo». Por este motivo
se encuentra estos días en Málaga, para participar en una
mesa debate acerca de esta obra de ingeniería que posibilitó
la llegada del agua a la capital.
José Martín de Aldehuela, su tatarabuelo, llegó a Málaga en
el año 1778 tras ser llamado por el recién nombrado obispo
Molina Larios para realizar la finalización de la catedral.
Un proyecto inacabado por falta de financiación, ya que el
dinero destinado a ese fin fue a parar finalmente a los
trabajos del acueducto. A pesar de todo, Aldehuela dejó su
impronta en la catedral con la realización de la cajas de
los órganos, las verjas de la entrada y las cadenas del
patio de Los Naranjos. Por ello fue nombrado Maestro Mayor
de obras menores de la Catedral, aunque el obispado nunca le
pagó ni este título ni el de alcalde perpetuo de San Telmo.
Pero no son estas las únicas deudas pendientes con
Aldehuela, ya que tampoco se le llegó a pagar el Puente
Nuevo de Ronda ni su plaza de toros, todo lo cual contribuyó
a que muriera casi en la indigencia Así lo explica su
tataranieto que insiste ahora no en reclamar el pago, como
ya hiciera su bisabuelo, sino en pedir a voces el
reconocimiento que su antepasado se merece.
Tradición oral
Rafael Aldehuela -empresario de varios negocios, entre
ellos, inmobiliarios- está acostumbrado a escuchar desde
pequeño historias de su tatarabuelo. Ha crecido con su
imagen. De hecho, reconoce que Martín de Aldehuela es su
héroe y su pasión, lo que le lleva a invertir tiempo y
dinero en la recuperación de su memoria. Se ha convertido en
experto historiador, dejando constancia escrita de lo que
hasta ahora sólo era tradición oral. Conoce todas y cada una
de las obras de su tatarabuelo, y ha comenzado a investigar
las de su bisabuelo que, al parecer, siguió los pasos de su
padre.
Incluso tiene la intención de crear una fundación destinada
a José Martín de Aldehuela. No en vano Ronda le debe su
Puente Nuevo y parte de su monumental plaza de toros,
Antequera los detalles de la Colegiata, Cortes de la
Frontera su espectacular cementerio y Málaga una muy
importante parte de su historia: el Palacio Episcopal, la
portada de Cosecheros, la nueva lonja, los palacios de
Gálvez y Villalcázar ...«Su obra bien merece un
reconocimiento público». Rafael Aldehuela no parará hasta
lograrlo.
OBRAS QUE PROYECTÓ O QUE TERMINÓ JOSÉ
MARTÍN ALDEHUELA EN LA PROVINCIA DE MALAGA.
La catedral
Martín de Aldehuela fue nombrado Maestro Mayor de obras
menores de la catedral y fue el encargado de su cerramiento
y de la realización de los adornos del interior.
Plaza de Toros de Ronda
Aunque no se conservan documentos originales, la terminación
de esta obra rondeña emblemática se le atribuye, ya que la
Real Maestranza buscaba un arquitecto de renombre.
Colegiata de Antequera
También aquí Aldehuela es el responsable de su finalización,
puesto que cuando él llegó a Málaga la colegiata estaba ya
casi terminada. Sólo le dio los últimos retoques.
Palacio Episcopal
Los trabajos los comenzó Antonio Ramos y Martín de Aldehuela
los terminó. Es el autor de buena parte de la obra interior,
como la escalera y el patio, y de la fachada principal.
El Retiro de Churriana
En esta ocasión José Martín de Aldehuela trabajó sobre un
diseño del Conde de Villalcázar. El arquitecto turolense fue
el encargado de supervisar los trabajos de construcción.
Acueducto de San Telmo
Se trata de una obra de gran interés social, ya que llevó
por primera vez el agua a Málaga. Tiene 11 kilómetros de
longitud y 30 puentes. Aldehuela lo proyectó y comenzó las
obras en 1782.
TEXTO: ALMUDENA SALCEDO /DIARIO SUR
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