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Es uno de los restos más
importantes de la dominación árabe en España. Data del s.
XVIII aunque ha sufrido numerosas modificaciones por los
cambios de propietarios hasta 1920 en manos de la Duquesa de
Parcent cuya fisonomía corresponde a la actual.
Su fachada tiene azulejo sevillano representando a un rey moro
de ahí su nombre, adornada con balcones de forja rondeña
blasonados y azulejos sevillanos del s. XX. Su puerta
principal entre dobles columnas y el hueco de un escudo que
era cambiado sehún el propietario cabe pensar.
Su interior de numerosas estancias, pasillos, y escaleras,
está embellecido por nobles maderas, vistosas chimeneas y
solería sevillanas representando las edades del hombre:
Niñez, Juventud, Vejez en el suelo del salón principal entre
azulejos de motivos florales , una granada y un membrillo.
Destacar la importancia de sus jardines , diseñados por el
arquitecto francés Jean Claude Forestier autor del Parque de
Mª Luisa en Sevilla. Adaptado perfectamente a los desniveles
de la roca y cuya belleza se ve resaltada por la solería
Sevillana y las fuentes de mármol estilo nazarí. Desde el
fondo se divisa la Garganta del río y el Mercadillo.
Desde estos jardines se accede al subterráneo de la Mina,
construido por Abomelik a primeros del s. XIV cuando Ronda
quedó entre el reino árabe de Granada y el reino cristiano
de Sevilla. Una magnífica obra de ingeniería con
habitaciones, mazmorras, galerías para almacenar agua y
grano y la sala de los secretos con una interesante bóveda
semiesférica que comunicaba directamente con el aljibe
abastecido por el río Guadalevín.
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Monumentos de Ronda
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